El experimento de Vanberg
El diseño completo
Las instrucciones y las pantallas que publicó Vanberg (2008) completan lo que la historia deja fuera.
- El experimento tiene 8 rondas. En cada una te toca otra persona, elegida al azar, y nunca la misma dos veces.
- Al final se sortea una de las 8 rondas, y solo esa se paga.
- Los roles se sortean de nuevo en cada ronda, con la misma probabilidad de quedar en cualquiera de los dos.
- En el chat, los mensajes se alternan, y un sorteo decide quién escribe primero.
- Un dictador al que le cambiaron la pareja puede leer los dos chats: el suyo y el que su nueva pareja tuvo con otra persona.
- Al final de cada ronda, el receptor solo ve su propio pago.
- Las apuestas se pagaban, en las rondas que no salían sorteadas para la decisión. El receptor elegía una de cinco respuestas, de «seguro tira» a «seguro no tira», y ganaba 65, 60, 50, 35 o 15 centavos según su respuesta y lo que hizo el dictador: 65 por una respuesta segura que resultó cierta y 15 por una que resultó falsa. El dictador, a su vez, apostaba qué había respondido el receptor y ganaba 50 centavos si acertaba.
Todas las celdas del tratamiento con cambio de pareja
La historia compara dos de las celdas. El tratamiento tiene seis: si el dictador prometió, cruzado con a quién tuvo enfrente: la misma pareja, una pareja nueva a la que otro dictador le había prometido, o una pareja nueva a la que nadie le había prometido nada. Cada cuenta es de decisiones, una por dictador y ronda, escrita como está en los datos, sobre el total de su celda.
La última columna es la creencia de segundo orden de los dictadores: lo que un dictador cree que su pareja espera de él, en la misma escala de cinco puntos, leída de 0 a 100.
| Celda | Tiraron el dado | Creencia de segundo orden |
|---|---|---|
| Prometieron · Misma pareja | 73 %227 de 309 | 80 |
| No prometieron · Misma pareja | 52 %39 de 75 | 60 |
| Prometieron · Nueva pareja, con promesa de otro dictador | 54 %129 de 238 | 76 |
| No prometieron · Nueva pareja, con promesa de otro dictador | 54 %30 de 56 | 70 |
| Prometieron · Nueva pareja, sin promesa de nadie | 52 %29 de 56 | 62 |
| No prometieron · Nueva pareja, sin promesa de nadie | 56 %19 de 34 | 58 |
Fuente: Vanberg (2008), datos suplementarios.
El argumento de Vanberg
Vanberg (2008) lee la tabla con una comparación. Entre los dictadores que habían prometido, tirar baja del 73 % con la misma pareja al 54 % con una pareja nueva a la que otro le había prometido. Lo que esos dictadores creían que su pareja esperaba casi no se mueve: 80 contra 76. La conducta cambia donde las creencias no, así que un cambio en las creencias no puede ser lo que hace funcionar las promesas.
Los tratamientos base
Vanberg corrió además dos tratamientos más simples, que reporta en su Apéndice A: el mismo juego con chat y sin chat, sin cambio de pareja. Con chat se tiró el dado en 92 de 128 decisiones; sin chat, en 67 de 128. Cada tratamiento tuvo 32 personas, en 8 rondas.
Contadas otra vez, en fracciones
Las cuentas de esta página no se copiaron del artículo. Cada una se volvió a contar con los datos
que Vanberg publicó junto con él, switch.dat y baseline.dat, siguiendo su propio programa,
promises.do. La página guarda cada cuenta como una fracción de números enteros y redondea solo
cuando escribe una tasa sobre 100: al entero más cercano, con las mitades hacia arriba y con
aritmética entera, para que ningún paso agregue un error propio. Una prueba comprueba que las seis
celdas reúnen todas las decisiones del tratamiento: la mitad de sus 192 personas decide en cada una
de sus 8 rondas.